Los Hongos, un producto sin explotar.

 La utilidad de los hongos en la naturaleza es de una vital importancia en la ecología.

Cualquier ecosistema se ve enormemente beneficiado por los hongos micorrizógenos que posea.

Muchos son los bienes que estos hongo dan. Son setas de gran valor culinario, que después de su labor micorrizante aun dan un fruto que bien seleccionado es un tesoro, aunque para muchos desconocido.

Algunas sociedades micológicas extranjeras y, por lo menos que yo sepa, una española después de una recogida de setas una parte es para ellos y el resto lo preparan: al natural, secas, en aceite, en vinagre. Las venden y el dinero obtenido es para las arcas de la sociedad.

Pensando en esta idea y viendo que en Galicia se pierden muchas setas, se puede hacer que esta riqueza cree algún puesto de trabajo y produzca dinero haciendo las cosas bien.

Que todas las Casas o Pazos Rurales que estén cerca de bosques, igual que tienen rutas de senderismo y otros alicientes, oferten alguna semana de micología.

 En ese período se recogerían setas que el cliente, experto o aficionado, con la ayuda del servicio de la casa podría recolectar y conservar para después llevárselas. Hasta puede que en algún caso, las vacaciones le salgan gratis pues lo que podría llevarse sería de un valor mayor que lo gastado en el servicio de alquiler por la estancia.

Los gastos que tendrían que  hacer las Casas o Pazos Rurales, son pocos o ninguno, pues lo que se necesita, tanto para conservar a Baño María o para secar, ya se  puede hacer en pequeña escala.

Si la cosa tiene éxito es recomendable tener algún aparato que facilite el secado más rápido y sin mucho trabajo.

Los clientes que tendrían serían en su mayoría expertos.

Ellos mismos, solitos, se las arreglarían en todas las faenas (recolección y conservación). A los aficionados con poca experiencia la casa debería prestarles ayuda. Requiere un buen estudio de lo que se puede ofertar pues, tanto las setas que en cada época se pueden recoger como los métodos que se van  a emplear en la conservación, tienen que estar supervisadas por una persona que tenga experiencia en micología.

    Otros posibles clientes serían estudiantes y profesores a los que, en un momento determinado, el contacto con la naturaleza les sería de gran utilidad.

   Las setas que se podrían ofertar son muchas, pero siempre contando con un sin fin de factores (época, hábitat, clima, clase de setas que se dan en la zona por la flora que en ella hay). Esto requiere la labor de un buen aficionado a la micología, que sobre el terreno fuese capaz de determinar las clases. Pero poniendo las cosas fáciles, las preferidas serían los boletos, cantarelas, marasmios, lactarios, russulas, agaricus, tricholomas, helvelas y morchellas; y para estudiarlas bien las amanitas y lepiotas.

Estas familias de hongos tienen alguna seta que por su facilidad en reconocerla y por ser de gran calidad serían las que primero se estudiarían para que el éxito fuera rentable para todas las partes.

En mis muchos años de recoger setas he aprendido que cada hongo tiene su forma de vivir, y muchas setas, las mejores, los únicos cuidados que requieren es el respeto a su hábitat y al árbol o setos que forman micorriza con ellas. Por muchas setas que recojas jamás dejarás de disfrutar de este fruto que, en fechas muy determinadas y contando con un tiempo apto para su desarrollo, siempre la tendrás allí si no se adelantan otros.